ABUELO
Yo tenía unos 7 años y mi hermano 5, corríamos por la montaña buscando moras silvestres para que más tarde tú las pusieras en un tazón y las rosearas con azúcar. Yo empecé a correr hacia la quebrada con los perros detrás mío, y al estirarme para alcanzar las moras detrás de una roca me fui de cabeza a a la quebrada que no era profunda. Me levantaste de un brazo y bajamos corriendo a la casa para que mi abuela me preparara agua de panela y me cambiara la ropa mojada. Los perros aún seguían detrás mío.
MAMÁ
Hace muy poco tiempo, llegue llorando a la casa. Lloraba por lo que hice, lo que deje de hacer, por no tener la fuerza y tomar cartas en el asunto; Alexa me sostenía con su mirada y me daba el valor para verte a los ojos. Me dijiste que no me habías dicho nada y que no dirías nada porque sabias que yo misma me estaba dando palo, y muy duro.
-Mami… ¿Qué es melancolía?
-Es cuando alguien está muy triste
PAPÁ
Mis primos mayores reunidos en la sala de la casa de mi abuela, yo jugaba detrás de las cortinas con unas figuritas de madera, una hora antes se había ido la luz y mis primos estaban contando historias de espantajos y aparecidos. No recuerdo en que momento te sentaste con ellos y les contaste una de las tantas cosas que vió mi abuelo durante la guerra en Italia. Cuando terminaron con las historias mi mamá llegó de la mano con mi hermano y te pidió que nos fuéramos a la casa. Esa noche te quedaste al lado de mi cama porque me desperté varias veces soñando con mi abuelo y las velas de la guerra.
MAMA ANDRE
¡Fabulantastico! Llegamos a la casa de Libertad preparamos nuestros cuerpos para el relajo y para entregarnos a la bebida. Sacamos las botellas y maceramos la yerbabuena, azuquítar y soda. Brindis por pacha mamita, brindis por la menta, brindis por la canela.
CAMILA
Bogotá estaba soleada y caminábamos mirando el cielo, y yo te contaba mis historias llenas de colores. Tu sonreías y cantabas esas canciones que nos gustan tanto, cruzábamos las calles saltando y gritando. Llegamos al parque que queda en la 11 con 77 y me di cuenta que una mariquita se abría campo entre tu pelo que estaba alborotado por las carreras, la puse en la palma de mi mano y cuando voló las dos pedimos el mismo deseo.
GABY
La navidad convierte a la calle y a la gente en un circo. En Colombia no cae nieve, así que la reemplazaban unas máquinas de espuma que se activaban cada 10 minutos. La noche ya había caído y nosotras habíamos bebido, eso nos daba el derecho a sentirnos miserables bajo la espuma que caía sobre nosotras, la fuerza para reírnos de nuestra asquerosa presencia de tristeza en medio de la alegría navideña de todo nuestro entorno. Una vez más estábamos solas y perdidas.
GABRIELITO
¿Qué que? No, ¡olvídate! yo no te voy a seguir más el juego. Deja de decirme que “que linda nenita eres”. Estas ahí parado esperando que yo me abra la blusita, que se me caigan los pantalones por efecto de la gravedad, que no me haya puesto ropa interior. Pero qué lindo hablas Gabrielito, que forma de moverte Gabrielito.
DIANI
Era un miércoles, ese día salimos temprano de clase y yo estaba con Gaby, ella me invitó a almorzar con su mamá y contigo. Cuando te vi nos saludamos como siempre lo hacemos, muy efusivas y nos fuimos el resto del camino hablando de esas cosas que solo son serias para nosotras. Cuando llegamos al restaurante nos quitamos las chaquetas y nos sentamos en la maesa a esperar que llegara la comida, mientras tanto un hombre paso detrás nuestro y se quedó mirando fijamente el tatuaje en tu hombro… creo que la imagen lo tenía hipnotizado.
DANI:
Comenzamos con una anécdota graciosa, donde el yeso del personaje era el antagonista y la protagonista estaba preocupada por evitarlo; en realidad era una historia dolorosa de frustración en cualquier sentido: de conquista, de perseverancia, de éxito y desesperación. No es tan fácil burlarse de uno mismo ¿sabías? sin embargo cada vez que contamos esas historias de nuestros errores el bittersweet taste de nuestras vidas siempre tiene la grandeza de convertirnos no en mejores personas, pero si más felices.
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